Somos seres, maquinas, hechas para decidir no para divagar por el mundo sin ningún tipo de responsabilidad. Nuestro problema radica básicamente, en que nos hemos apotronado en esta, la sociedad de la indiferencia, donde cada cual, desde su sofá juzga y condena a todos aquellos que han sido derrotados por los problemas, sin valorar la lucha que precede a la derrota.¿Para qué? Si es más cómodo observar,es más cómodo laurear las victorias creyéndose uno partícipe, y señalar con el dedo a todos aquellos que algún día perdieron.
jueves, 29 de diciembre de 2011
Progreso, límpiense las manos antes de decir eso
Tomar decisiones siempre lleva la etiqueta de difícil, pues yo no entiendo por qué.
Somos seres, maquinas, hechas para decidir no para divagar por el mundo sin ningún tipo de responsabilidad. Nuestro problema radica básicamente, en que nos hemos apotronado en esta, la sociedad de la indiferencia, donde cada cual, desde su sofá juzga y condena a todos aquellos que han sido derrotados por los problemas, sin valorar la lucha que precede a la derrota.¿Para qué? Si es más cómodo observar,es más cómodo laurear las victorias creyéndose uno partícipe, y señalar con el dedo a todos aquellos que algún día perdieron.
Y esto, señoras/es es
progreso,pisotear al de atrás, mirar a todos aquellos guerreros
derrotados como escoria,mientras uno se sacude su caro traje de marca
italiana, así es el mundo, y así lo hemos hecho.
Somos seres, maquinas, hechas para decidir no para divagar por el mundo sin ningún tipo de responsabilidad. Nuestro problema radica básicamente, en que nos hemos apotronado en esta, la sociedad de la indiferencia, donde cada cual, desde su sofá juzga y condena a todos aquellos que han sido derrotados por los problemas, sin valorar la lucha que precede a la derrota.¿Para qué? Si es más cómodo observar,es más cómodo laurear las victorias creyéndose uno partícipe, y señalar con el dedo a todos aquellos que algún día perdieron.
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